A la hora de redactar un trabajo debemos seguir unas pautas que nos
ayuden a concluirlo con éxito.
1.- Elección del tema
Lo corriente es que los profesores sean los que proponen el tema,
en este caso es importante seguir sus indicaciones y preguntarles
para resolver todas las dudas que puedan ir surgiendo durante el desarrollo
del mismo. Esto supone que hay que comenzar la tarea con tiempo suficiente.
En otras ocasiones elegimos personalmente el tema. En cualquier caso,
se hace indispensable centrar el tema, elegir los aspectos que se
van a tocar, la profundidad y la extensión con la que se va
a enfocar, como se va a relacionar con otros temas y a quién
va dirigido.
Un buen sistema para conseguir estos objetivos consiste en hacerse
y responder una serie de preguntas: ¿Qué quiero saber
sobre el tema? ¿Qué se me pide en el trabajo? ¿Voy
a hacer un tratamiento general o un estudio detallado? ¿Se
me pide mi opinión y mis experiencias personales o que recopile
información de otros? ¿Qué otros temas afines
debo tocar? ¿Hasta dónde debo profundizar? ¿Debo
elegir una idea que sea el hilo conductor del trabajo?
Ahora sería el momento de hacer un esquema provisional del
trabajo.
2.- Búsqueda de información
Las preguntas anteriores y el esquema de trabajo me orientan para
buscar la información. ¿Dónde puedo encontrarla?
• Consultando enciclopedias, diccionarios y libros de texto
que nos darán una información general y nos facilitarán
otras fuentes de información.
• Consultando revistas y libros especializados.
• Usando Internet y los buscadores que me permiten conseguir
información de la red.
• En medios audiovisuales: radio, televisión, periódicos,
videos y CD-rom.
• En organismos e instituciones públicas: museos, ayuntamientos,
archivos, etc.
• Acudiendo a fuentes orales: recogiendo información
en entrevistas.
3.- Organización y sistematización de la información recogida
a) Organizar los datos: A la par que lees o consultas debes tomar
apuntes y notas: ideas generales, citas literales, resumen de un párrafo...,
anotando siempre la fuente.
b) Contrastar y seleccionar los datos: No toda la información
que has obtenido será válida. Hay que tener en cuenta
que las distintas fuentes te pueden dar información similar
o contradictoria, esto cobra mucha importancia cuando procede de Internet,
ya que todo lo que aparece en la red no tiene porque ser cierto o
estar contrastado. Debes elegir la información que, de forma
crítica, consideres adecuada. Después tendrás
que seleccionar los datos que guarden más relación con
el tema.
c) Esquema definitivo: Los datos obtenidos pueden hacer necesaria
una modificación o ampliación del esquema provisional,
ahora es el momento de realizar el esquema definitivo que te facilite
la redacción.
4.- Elaboración escrita del trabajo
Para que la redacción te resulte más fácil y
rápida es interesante que:
• No te apartes del esquema trazado y expón las ideas
con orden dentro de cada apartado: primero la principal y después
las secundarias y aclaratorias.
• Haz una redacción rápida del texto y fija los
lugares donde vas a ubicar ilustraciones, gráficas, etc.
• Repasa el texto e introduce las correcciones y cambios oportunos.
Evita las repeticiones innecesarias y completa los aspectos que hayan
quedado insuficientemente tratados. Si es necesario cambia algo la
estructura para ganar en claridad y coherencia. Considera que la expresión
debe ser clara, concisa y comprensible, tanto en la organización
de las ideas como en los contenidos, de manera que quien lo lea comprenda
perfectamente su contenido y estructura. Evita las incorrecciones
gramaticales, ortográficas y de estilo.
5.- Presentación
Los trabajos se deben presentar en folios blancos y en una carpeta
sencilla, respetando márgenes amplios y siguiendo este orden:
• Portada: En la parte central y destacado se suele colocar
el título del trabajo, en la parte inferior derecha aparecen
los autores y se puede añadir la asignatura o el nombre del
centro si fuera necesario.
• Índice: es una guía de los apartados del trabajo.
Debe contener los títulos y subtítulos y las páginas
correspondientes. Aunque va colocado al principio se realiza al finalizar
el trabajo.
• Introducción: Se hace una presentación de forma
muy resumida en la que se abordan los aspectos más importantes
del tema.
• Desarrollo: Es la parte esencial y se recogen todos los capítulos
o apartados del esquema de trabajo. Aquí pueden aparecer tablas,
gráficos, fotografías e ilustraciones.
• Citas: Son anotaciones recogidas utilizando las mismas palabras
textuales del autor y pueden aparecer en cualquier momento que sea
necesario, aunque no conviene abusar de las mismas. Van “entre
comillas” y después es preciso dar la referencia exacta
de su origen. Esto se puede hacer al final de cada página,
de cada capítulo o del trabajo.
• Conclusión: Se recoge brevemente lo que a nuestro juicio
se puede destacar de todo el tema y nuestra reflexión personal.
• Bibliografía y fuentes documentales: Se hace una lista
de cada una de las fuentes consultadas indicando: autor (los apellidos
en mayúscula y el nombre en minúscula), título
de la obra, editorial, lugar de edición y año. Por ejemplo:
MARTÍNEZ, Marcos: Las Islas Canarias en la antigüedad
clásica. Centro de la Cultura Popular Canaria, Tenerife, 2002.
Si se trata de información que proviene de Internet se escribe
la dirección de la página web. Si se trata de alguna
otra fuente se indica de la manera más clara posible.
• Contraportada: Se suele dejar una página en blanco.