
Conocer el Universo, su origen y su devenir supone
uno de los grandes interrogantes del ser humano. El estudio de los
astros y sus movimientos siempre ha fascinado a la humanidad y no
es aventurado asegurar que la Astronomía fue la primera de
las ciencias. Otra inquietud importante a través de la historia
de la humanidad ha sido la de curar la enfermedad y proteger la
vida, haciendo su aparición la Medicina y la Farmacia. El
estudio de la naturaleza dará lugar a la Física, la
Química, la Geología y la Biología, que tantos
cambios han producido en nuestra forma de vivir, y dando un lenguaje
propio y una herramienta potente a todas las ciencias aparecen la
Matemáticas.
Hemos querido acercarnos a algunas personas, hombres y mujeres,
que han dedicado y dedican su vida a la ciencia, investigando en
sus diferentes campos. Las biografías han sido realizadas
por los alumnos y alumnas de Ciencias del Mundo Contemporáneo
de 1º 2 y de Física de 2º 1 de Bachillerato
Con los hombres la dificultad se presenta al seleccionarlos: son
muchos e importantísimos en la historia de la ciencia y al
elegir a los que ahora les presentamos hemos dejado atrás
a otros muchos igualmente relevantes.
Con las mujeres la dificultad es encontrar información: los
libros no las nombran, las enciclopedias las ignoran, pero eso no
quiere decir que no existan.
Muchas de las mujeres que aparecen en nuestro trabajo tuvieron que
luchar para conseguir una formación científica y en
muchos casos fueron autodidactas. Cuando investigaron, lo hicieron
en un segundo plano, oscurecidas por sus padres, sus hermanos, sus
maridos o sus jefes. En sus trabajos brillantísimos y básicos
para el avance de la ciencia, se silencian sus nombres. La historia
de la ciencia las ignoró, desde Hipatia de Alejandría,
ejecutada en el siglo IV por hereje, hasta María Mitchell,
la infatigable cazadora de eclipses, pasando por el grupo de mujeres
que trabajó durante la primera mitad del siglo XX en el Observatorio
de Harvard. Marie Curie constituye un hito, ya que con sus dos premios
Nobel, fue la primera científica mundialmente reconocida,
abriendo el camino a otras muchas, como las españolas Margarita
Salas y María Domínguez, destacadas investigadoras
que figuran en nuestro trabajo.
Isaac Newton escribió en 1676: “Si he logrado ver más
lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”, indicando
que la ciencia consiste en una serie de pequeños progresos,
cada uno de los cuales se alza sobre los alcanzados anteriormente
y demostrando su humildad, tratándose del más famoso
físico de todos los tiempos. Sin quitarle razón a
Newton, en ocasiones se han realizado saltos intelectuales, como
ocurrió con Copérnico o con Einstein que han cambiado
nuestra visión del mundo.
Con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, el pasado 8 de
marzo, hemos querido presentar las vidas de hombres y mujeres, del
pasado y del presente, de otros países y del nuestro, incluyendo
algunos canarios que han hecho importantes aportaciones a la ciencia
y han impulsado las nuevas vocaciones de muchos jóvenes.
Subidos a hombros de quienes les precedieron y fueron sus maestros,
contribuyen con su aportación particular, y sirven de apoyo
y estímulo a quienes les seguirán en el ingente tarea
de construir la ciencia.
Además de conocer las biografías de estas personas,
entregadas por completo a la ciencia y de tanta valía, y
el papel que han desarrollado las mujeres científicas y que
escasamente se reconoce, mientras realizaban el trabajo los alumnos
y alumnas tuvieron ocasión de desarrollar habilidades en
la búsqueda de información, elección de la
que fuera relevante y redacción de resúmenes, de repartirse
el trabajo y colaborar en la realización del mismo.
El resultado ha sido muy bien valorado por los alumnos y alumnas
que lo realizaron y por quienes se han acercado a leerlo con interés.
Se ha hecho notar especialmente la presencia de los científicos
canarios: Viera y Clavijo, Agustín de Bethencourt, Blas Cabrera,
Juan Negrín, Telesforo Bravo y Antonio González.